Las constelaciones sistémicas parten de una idea: todos formamos parte de un sistema familiar y colectivo más amplio, donde dinámicas inconscientes e invisibles pueden influir en nuestras vidas de manera significativa.
En una sesión de constelación, trabajamos de forma individual o grupal para hacer visible lo que hasta ahora operaba desde lo oculto: lealtades familiares, roles heredados, cargas emocionales que no te pertenecen.
No necesitas tener claridad total sobre lo que te pasa. Muchas veces, la constelación revela lo que la mente sola no puede ver.